Conoce a Odón de Buen

LOS OCHENTA AÑOS DEL PROFESOR DE BUEN Y DEL COS. VIDA POLÍTICA, VIDA UNIVERSITARIA, VIDA CIENTÍFICA. CONDECORACIONES.

 

Nació en Zuera (Zaragoza), en noviembre de 1863.

Estudió el Bachillerato en Zaragoza, obteniendo los premios del Bachillerato en Ciencia y en Letras. Hizo la Licenciatura y el Doctorado en Ciencias Naturales en la Universidad de Madrid con calificaciones de Sobresaliente en ambos títulos.

Agregado a la Comisión científica de la fragata de guerra “Blanca” escuela de Guardias marinas, en su vieja de Circunnavegación, en 1885, le despertó y arraigó su amor al estudio del mar que fue más tarde la especialidad de su laboriosa vida científica.

 

 

Vida política:

Catedrático en la Universidad de Barcelona, desde 1889 a 1912, desplegó una actividad política incansable y fructífera, viviendo El agitado periodo que en aquellos tiempos sufrió Barcelona.

Afiliado desde 1881 al partido republicano, al lado del insigne profesor D. Nicolás Salmerón, en su organización y triunfos ejerció gran influencia. Son conocidas las energías desplegadas por aquel gran orador, Presidente que fue de la primera República española.

Elegido Concejal del Ayuntamiento de Barcelona, en 1903, al cesar en 1907, obtuvo un puesto en la Alta Cámara parlamentaria como Senador republicano. En el senado con él, sólo había otro republicano, el que fue tantos años jefe de la Minoría autonomista antillana, D. Rafael de Labra.

 

Su actuación en el Senado le conquistó gran prestigio y simpatía de izquierdas y derechas. Mientras se publicaron, durante más de 20 años, fue redactor del célebre seminario “Las Dominicales del Libre pensamiento”, que adquirió enorme popularidad en España y América.

Al morir Salmerón, se disolvió su partido y el profesor Odón de Buen abandonó la política activa dedicándose de lleno a la Ciencia y a su cátedra en la Universidad de Madrid.

Desempeñó misiones de carácter económico en Italia y Alemania y presidió en 1927 y 1928 la Delegación española en las Conferencias económicas hispano-británicas de Lisboa.

 

 

Vida Universitaria:

La ejerció 22 años en Barcelona y 23 más en Madrid, ejerciendo dos cátedras en el preparatorio de Medicina, Farmacia, Ciencias, Ingenieros y Arquitectos. Tuvo en su vida universitaria más de 25.000 discípulos.

Estableció el sistema experimental. Se inspiró en las modernas tendencias del Monismo y la Evolución, reformando en absoluto las enseñanzas tradicionales, tan arraigadas en España. Más de 20 volúmenes publicó para Universidades, Institutos y Escuelas; algunas ediciones sirvieron de textos en los países americanos de habla española.

Pasaba los días festivos en el Campo con sus alumnos y en las grandes vacaciones de invierno y primavera emprendía con grupos de estudiantes viajes de estudio por España, Francia e Italia. Durante 30 años, llevó a sus Discípulos a trabajar en el Laboratorio biológico-marino de Banyuls Sur Mer, perteneciente a la Universidad de París y al célebre, único en el Mundo, Museo Oceanográfico de Mónaco.

Fomentó la extensión Universitaria dando multitud de conferencias y cursillos fuera de la Universidad.

Un Gobierno reaccionario, en 1885, intentó suspender sus enseñanzas. Estallaron serios disturbios en la Universidad de Barcelona, que hubo de cerrarse. Llegaron protestas de toda Europa y América Latina. En el Parlamento, el Gran Castelar defendió al profesor y a la Libertad de la Cátedra (años antes Castelar mismo, con Salmerón, Moret, y otros ilustres profesores fueron igualmente perseguidos). Triunfó el profesor Odón de Buen, después de tres meses de lucha.

Por aquel tiempo, le nombró Profesor honorario de la Facultad de Ciencias de la Universidad de San Marcos de Lima.

Fue Presidente de la Sección de Ciencias del Ateneo de Madrid.

La Universidad de Burdeos le nombró Doctor Honoris Causa.

 

Vida científica:

La inició dentro de la esfera internacional con sus visitas al Laboratorio de Banyuls y sus relaciones con el insigne profesor Lacaze-Duthiers. A bordo del vapor “Roland” de aquel Laboratorio, inició sus campañas de Biología Marina, estudiando en varios cruceros la exploración de las costas Baleares. Su intimidad con los biólogos franceses fue muy grande durante medio siglo. Esta intimidad quedó sellada en solemne ceremonia de la Sorbona en que entregó, ante sabios de todo el mundo, a la Universidad de París, un hermoso busto de bronce del profesor Lacaze-Duthiers. Era admirador del gran escultor Benlliure.

La sociedad zoológica de Francia le nombró Presidente de Honor.

Fruto de sus gestiones fue la fundación del Laboratorio biológico-marino de Baleares y años más tarde, los de Málaga, Melilla, Canarias y Vigo.

Reunió todos los servicios al fundar en 1914 el Instituto español de Oceanografía, que muy pronto adquirió fama mundial, por sus trabajos y por sus numerosas publicaciones.

Discípulo y amigo del Príncipe de Mónaco, a su lado contribuyó eficazmente a la organización de trabajos de las grandes Comisiones internacionales de Oceanografía e Hidrografía marina. Para el estudio de las Costas de España, realizó con buques de guerra, debidamente equipados, campañas numerosas de 1914 a 1935.

La Real Sociedad geográfica de Londres le nombró Socio de Honor.

A la muerte del Príncipe de Mónaco fue elegido Presidente de la Sección de Oceanografía de la Unión internacional de Geodesia y Geofísica y como tal, presidió las asambleas generales de Praga, Estocolmo y Madrid, estableciendo la oficina Central, Biblioteca y Laboratorios en el Palacio de Pisani de Stra (Venecia), cedido por el Gobierno italiano.

Sucesivamente fue vicepresidente de los Congresos internacionales de Zoología de Mónaco, Budapest, Padua y Lisboa. Fue vocal del Comité internacional organizador de estos Congresos cuyo inmediato debió celebrarse en Río Janeiro.

 

Fue Presidente de Primer Congreso internacional de Oceanografía, Hidrografía e Hidrología Continental. Vicepresidente de la Comisión internacional para la exploración Científica de Mediterráneo, habiendo presidido varias de sus reuniones celebradas sucesivamente en Madrid, París, Venecia, Málaga, Nápoles y Bucarest.  

 

Es miembro del patronato de las fundaciones científicas del Príncipe Alberto de Mónaco (Comité de perfeccionamiento y del Consejo internacional permanente para la exploración del Mar, habiendo asistido durante quince años a las reuniones de Copenhague, Estocolmo, Londres y París, colaborando asiduamente en sus deliberaciones y en sus trabajos. Por ello, se le otorgó el Premio John Schmidt (internacional para Oceanógrafos y Biólogos).

 

Por acuerdos de diferentes Asambleas internacionales creó en 1929, bajo los auspicios del Gobierno español, el Consejo Oceanográfico ibero-americano, del que fue nombrado Presidente. Fue vicepresidente el Contralmirante del Perú, Don Ernesto Caballero Lastres. Publica el Consejo Memorias y Boletines, que adquirieron gran prestigio.

Culminó el primer periodo de las actividades de este Consejo en la magna Asamblea de 1935, que presidió. Concurrieron, con España y Portugal, Estados Unidos, México, Brasil, Chile, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela. Enviaron delegados especiales la Asociación internacional de Oceanografía, la Oficina Hidrográfica Internacional, el Comité Meteorológico Internacional, el Consejo Internacional permanente para la exploración del Mar y se leyeron importantísimas Comunicaciones de cuantas instituciones europeas y americanas habían estudiado las costas atlánticas y pacíficas de América.

En esta magna Asamblea, se inauguró el espléndido Palacio edificado en Málaga para centro internacional de estudios del Mar, gracias a la incansable actividad de profesor Odón de Buen.

 

Condecoraciones:

Siempre por méritos científicos, le fueron conferidas grandes cruces españolas de Alfonso XII y de la República; de San Carlos de Mónaco y de la Corona de Italia, de Santiago y de Cristo de Portugal. La Corbata de la Legión de Honor y la Encomienda del Mérito Marítimo de Francia, la Encomienda de San Mauricio y San Lázaro, de Italia, etc.